Piloto de ambulancia aérea: no es para todos

Piloto de ambulancia aérea: no es para todos

Pasión, dedicación y la actitud correcta. Con esas tres palabras, Rogelio Muñoz comienza a hablar de sus 42 años de experiencia como piloto, de los cuales 22 años como piloto de ambulancia aérea con AirLink. Desde niño, el ‘Capi Roger’ quedó fascinado con los aviones que sobrevolaban su ciudad natal. Ese fue el momento en que supo que quería ser piloto. En su vida adulta, encontró rápidamente su camino al aeropuerto y a AirLink. Rogelio ha volado para aerolíneas y corporaciones, pero su corazón está en volar ambulancias aéreas. El Capi Roger menciona que es un trabajo que requiere mucha pasión y dedicación, pero al mismo tiempo, que implica sacrificios. Un piloto de ambulancia aérea necesita estar preparado y disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, lo que a veces significa no asistir a actividades personales o familiares. “No es para todos”, continúa Capi Roger.

¿Cuál es la diferencia entre un vuelo ejecutivo y una ambulancia aérea?

“Volar ejecutivos o carga es muy diferente a ser un piloto a bordo de una ambulancia aérea. El objetivo es llevar al paciente lo más seguro posible a un mejor centro médico. Como equipo, todos estamos agregando algo a estas importantes misiones, que no solo involucran la parte médica sino también la comodidad y el bienestar mental del paciente y sus familiares. También transportamos a muchos niños y cuando es posible y apropiado, siempre trato de animarlos o hacerlos sentir cómodos”.

¿Qué necesitas para convertirte en piloto de ambulancia aérea?

“Aparte de la educación y capacitación regular para convertirse en piloto, en realidad no existe ningún programa oficial y regulado en México para convertirse en piloto de ambulancia aérea. Simplemente no hay un curso o carrera específica, lo cual es una lástima, ya que se requieren habilidades y conocimientos muy específicos. Es por eso que hace años establecí un programa de capacitación para mí y cada nuevo piloto en AirLink, primero tiene que tomar el entrenamiento y prepararse para convertirse en un verdadero piloto de ambulancia”.

 

“Además del conocimiento operativo, creo que lo más importante es tener la actitud adecuada junto con empatía, pasión y dedicación. Habrá días que cuando comience la cena de Navidad surja alguna urgencia. No he celebrado mi cumpleaños con mi familia en los últimos 20 años y tienes que estar bien con eso. Al final del día, todo vale la pena al ver a los pacientes con más calma, a veces incluso una sonrisa y un abrazo después de la misión. ¡Simplemente amo mi trabajo!”